Cuando nuestros clientes se plantean una reforma integral, una de las dudas que más se repite en Reformas Casa Nostra es sobre el sistema de calefacción. Es una de esas decisiones «para toda la vida» que no se puede tomar a la ligera.
Durante décadas, los radiadores han sido los reyes de nuestros hogares. Pero en los últimos años, el suelo radiante ha pasado de ser un lujo exclusivo a ser la opción preferida para reformas modernas y eficientes.
¿Cuál es mejor para tu proyecto? Analizamos las claves sin tecnicismos complicados.
La batalla del confort térmico
Radiadores: El clásico de siempre
Cómo funciona: Calientan el aire que tienen alrededor. Este aire caliente sube y se reparte por convección.
La sensación: El calor es muy potente cerca del radiador, pero la habitación puede tener «zonas frías» lejos de él. Además, como el calor sube, solemos tener la cabeza caliente y los pies fríos, que es justo lo contrario de lo que pide el cuerpo para estar a gusto.
Suelo radiante: El calor invisible
Cómo funciona: Una red de tuberías por donde circula agua caliente se esconde debajo del suelo de toda la casa.
La sensación: Es un calor uniforme y homogéneo. La temperatura más alta está en tus pies, y va disminuyendo suavemente hacia el techo. Es, sin duda, la forma más confortable y saludable de calentar una vivienda.
¿Y el ahorro energético?
Aquí es donde el suelo radiante gana por goleada.
Los radiadores necesitan agua a 70-80°C para funcionar bien.
El suelo radiante funciona perfectamente con agua a 35-40°C.
¿Qué significa esto? Que tu caldera o bomba de calor necesita consumir mucha menos energía para conseguir el mismo resultado. El ahorro en la factura puede superar el 20% cada mes. Además, es el compañero perfecto para sistemas súper eficientes como la aerotermia.
La estética manda
En Reformas Casa Nostra nos encantan los espacios limpios.
Los radiadores ocupan espacio en la pared, nos impiden poner muebles y a veces «afean» una decoración cuidada.
El suelo radiante es 100% invisible. Ganas espacio útil y libertad total para diseñar tu casa.
¿Hay alguna desventaja?
El suelo radiante requiere levantar todo el suelo de la vivienda, por lo que es ideal hacerlo durante una reforma integral. La inversión inicial es mayor que instalar radiadores, pero el confort y el ahorro a largo plazo lo compensan con creces.
¿Estás a punto de empezar tu reforma y no sabes qué elegir? Contacta con nuestro equipo de ingenieros y te ayudaremos a tomar la decisión más inteligente para tu hogar.
